La posibilidad de que Qatar acoja el primer Mundial de Clubes femenino, previsto para enero de 2028, ya genera controversia en el fútbol internacional. Según informó Mundo Deportivo, el país árabe se encuentra en negociaciones con la FIFA para albergar el torneo, una opción que despierta críticas por la situación de los derechos LGBTQ+ en el Estado catarí y su limitada trayectoria en el fútbol femenino.
La FIFA anunció el mes pasado que esta nueva competición de clubes se disputará del 5 al 30 de enero de 2028, aunque todavía no ha confirmado la sede ni ha aclarado si se abrirá un proceso formal de licitación. En este contexto, el interés de Qatar se suma a una serie de propuestas que el país ha impulsado tras haber organizado el Mundial masculino de 2022, manteniendo desde entonces una relación estrecha con el organismo rector del fútbol mundial, de acuerdo con The Guardian.
Uno de los puntos más sensibles del debate es el escaso desarrollo del fútbol femenino en Qatar. Aunque en 2009 se creó una selección nacional femenina como parte de la candidatura al Mundial 2022, el equipo no ha disputado partidos oficiales en los últimos 12 años y actualmente no figura en el ranking FIFA, un antecedente que alimenta las dudas sobre la idoneidad del país como anfitrión del torneo.
Desde la FIFA, fuentes citadas en el informe señalaron que aún no se han recibido ofertas formales y evitaron pronunciarse sobre cómo será el proceso de selección de la sede. No obstante, el calendario ya plantea otro desafío: la congestión de partidos en el fútbol femenino. Aunque el Mundial de Clubes no coincidiría con la Liga de Campeones, varias ligas europeas podrían verse obligadas a extender sus parones invernales, afectando también a campeonatos consolidados como los de Australia, México y Japón.


