El fútbol belga vivió una noche histórica con la inauguración del Salón de la Fama del Soulier d’or (Bota de Oro), ceremonia organizada por el diario Het Laatste Nieuws, que tuvo como principal protagonista al internacional Kevin De Bruyne. El actual mediocampista del Nápoles y capitán de los Diablos Rojos fue uno de los primeros en ser distinguidos como leyenda del deporte belga.
A sus 34 años, y todavía en plena actividad profesional, De Bruyne reconoció lo particular del reconocimiento. “Es un poco extraño, porque todavía juego. Pero es especial formar parte de los grandes nombres del fútbol belga y ser un ejemplo”, expresó el exjugador del Manchester City, quien compartió el honor con el histórico arquero y exseleccionador Michel Preud’homme y el reconocido comentarista Philippe Albert.
Durante la gala, celebrada la noche del domingo, el volante también se refirió a su estado físico. Actualmente lesionado, confirmó que este lunes se sometería a un escáner médico para evaluar la evolución de sus molestias, aunque se mostró confiado en llegar al Mundial de Canadá, Estados Unidos y México, que se disputará en junio. “Espero estar al mejor nivel allí”, afirmó.
En la misma ceremonia se entregó el Soulier d’or 2025, premio que distingue al mejor futbolista de la liga belga del año anterior. El galardón fue para el suizo Ardon Jashari, de 23 años, exjugador del Brujas y actualmente en el AC Milán. Jashari se impuso en la votación a Christos Tzolis y Hans Vanaken, y se convirtió en el primer ganador del premio tras dejar el campeonato belga desde Gilles De Bilde en 1994.


