Vida extra para Rúben Amorim. No por lo visto en el terreno de juego, pero un penalti en el 97' anotado por Bruno Fernandes sirvió para ganar el Burnley (3-2) en Old Trafford y salvar su pellejo, aunque no evitará las críticas.
Llegaba el conjunto 'red devil' en estado crítico. Un nuevo verano de inversión millonaria que de momento no ha quedado justificada. Dos jornadas de Premier League se habían disputado y solo se sumó un punto. A lo que se sumó además una derrota en la segunda ronda de la Carabao Cup contra el Grimsby Town, de cuarta división inglesa.
Era un match ball en toda regla. Vivir o morir para Amorim, que en su gesticulación se notó con la soga en el cuello a lo largo de todo el partido. Daba igual que el rival fuera un recién ascendido como el Burnley, un partido que hace años hubiera sido un trámite, pero que de nuevo se atragantó.
El United quiso llevar la iniciativa, pero agarrotado en sus dudas, convenció poco. Es más, se adelantó con fortuna, con un cabezazo de Casemiro al palo que luego se metió en propia meta Cullen (27'), justo antes de que Matheus Cunha, uno de los fichajes estrellas de este verano, se retirara directamente al túnel de vestuario por lesión. Tendría un par de ocasiones más en botas de Diallo, muy claras, pero sin efectividad.
Los peores minutos estaban por venir. El no resolver antes complicó la vida al United, con cara de póker cuando Foster anotó libre de marca para empatar (55'). La reacción fue digna de Old Trafford, de inmediato Mbeumo, tras una empanada de Ekdal, volvió a anotar (57'), aunque con susto acto seguido, pues se anuló un tanto al Burnley por fuera de juego milimétrico de Foster.
No hay nada peor que jugar con temor sobre el césped y al United le temblaban las piernas. Tanto, que casi sin tener que hacer nada, Anthony anotó en un saque de banda al área (68'). Pasó de héroe a villano. El United se volcó a por el tercero y se lo regaló tras una agarrón a Diallo. El VAR avisó al colegiado y este señaló penalti, que transformó con frialdad Bruno Fernandes en el descuento (97'), con Amorim mirando a la nada minutos antes, visualizando su despido, ahora pospuesto.
TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO