El experimentado entrenador rumano Mircea Lucescu atraviesa un delicado momento de salud luego de haber presentado complicaciones cardíacas en los últimos días. El pasado jueves había anunciado su dimisión como seleccionador de Selección de Rumanía por problemas físicos, pero su estado empeoró y actualmente permanece en cuidados intensivos en el Hospital Universitario de Bucarest.
Según informaron los médicos a la agencia EFE, el técnico de 80 años, quien había sido operado recientemente por una dolencia cardíaca, volvió a presentar arritmias importantes el sábado. Su condición se agravó durante la noche y, al no responder al tratamiento, fue trasladado de urgencia a la unidad de cuidados intensivos para un monitoreo más estricto.
Lucescu había sido ingresado inicialmente el domingo tras sentirse indispuesto durante un entrenamiento, pocos días después de la derrota de Rumanía ante Selección de Turquía por 1-0 en las semifinales de la Ruta C del repechaje europeo rumbo al Mundial 2026. En una primera intervención, los médicos lograron implantarle un desfibrilador cardíaco mediante un procedimiento mínimamente invasivo que había resultado exitoso.
Sin embargo, el viernes se confirmó que sufrió un infarto de miocardio, lo que agravó su situación clínica. Mientras tanto, la Federación Rumana de Fútbol ya inició el proceso para designar a su reemplazo, y en medios locales suena con fuerza el nombre de Gheorghe Hagi como posible sucesor en el banquillo nacional.


