La selección de Senegal y su federación no tendrían intención, por el momento, de pagar la multa de 10 millones de dólares impuesta por la CAF, como parte de la resolución emitida tras la polémica final de la Copa de África ante Marruecos.
Según informó RMC Sport, la postura del lado senegalés es clara: no abonarán esa sanción económica mientras esperan la decisión del TAS, que aparece ahora como la última instancia internacional para intentar revertir el fallo.
La medida se produce después de que el Comité de Apelación de la CAF estimara el recurso presentado por Marruecos, resolviendo quitarle el título a Senegal y reconocer como campeón al combinado marroquí, al considerar como abandono la salida de los jugadores senegaleses del terreno de juego tras el penal sancionado a favor del cuadro marroquí.
Dentro de esa resolución, además de la pérdida del título, Senegal quedó expuesto a fuertes consecuencias disciplinarias y económicas, en un caso que sigue generando enorme controversia en el fútbol africano.
Ahora, la federación senegalesa apunta su estrategia al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), organismo que deberá pronunciarse sobre uno de los episodios más escandalosos de los últimos tiempos en el continente.


