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Fuente: Mundo Deportivo

La convocatoria de Tsunami Democràtic de una gran concentración (legítima, por otro lado) cerca del Camp Nou el miércoles 18 de diciembre, día del Clásico, encierra un riesgo para el FC Barcelona, en caso de que se produzcan incidentes, sobre todo dentro del recinto del Estadi, que es donde el club barcelonista es responsable en materia de seguridad. El Barça, por el momento, no ha hecho más declaraciones que las de su presidente, Josep Maria Bartomeu, y el vicepresidente primero, Jordi Cardoner, en Milán: respeto por la libertad de expresión, como siempre ha sido, en el Camp Nou. No hay más posicionamiento público del club, cuyos dirigentes, sin embargo, sí están preocupados por lo que pueda pasar.

Al Barça le podrían llegar a caer severas sanciones según los hechos que se produzcan el día del partido. Las más graves, en el caso de que hubiese invasión de campo, supuesto en el que podría haber una sanción de hasta dos años de cierre del campo y 12.000 euros de multa a quien salte, además evidentemente de la pérdida del partido. Uno de los grandes peligros a los que se enfrentaría el Barça es que la legislación sancionadora es confusa, por cuanto confluyen varias leyes.

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La gran preocupación del Barça

La normativa reguladora en materia de seguridad en eventos deportivos se articula en tres normas: la Ley de conductas violentas, racistas, intolerantes o xenófobas (Ley 19 / 2007), que regula todo lo que puede pasar en todo acto; la Ley del Deporte de 1990, que regula interacciones y sanciones en estadios donde se practica deporte; y el Real Decreto 1591 / 92 de Disciplina Deportiva. Al haber tres normas diferentes, se genera inseguridad jurídica y sobre todo un abanico muy amplio de posibles interpretaciones, que es lo que preocupa más al Barça a la hora de una sanción.

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La clave de una hipotética futura sanción es establecer si el club ha hecho todo lo que esté en su mano para evitar incidentes. Es decir, si ha hecho prevención, pedagogía entre sus asociados, reuniones con los Mossos, etc… Si hay tumultos, de mayor o menor gravedad, o incidentes violentos antes, durante o después del evento, pero el club ha hecho todo lo que esté en su mano, se le exonera. Pero no escapa a nadie que se trata de un hecho interpretativo y puede haber sanciones para dirigentes, que pueden ser inhabilitados; espectadores, que pueden sufrir un cierre del estadio; el club o el equipo, con la pérdida de los puntos.

El límite de la responsabilidad del club

Las sanciones dependen de la gravedad y afectan al club si se producen dentro del estadio, ya que fuera del recinto no tiene responsabilidad, que recae en Mossos y la Policía. Los hechos sancionables van desde insultos reiterados desde la grada, pasando por lanzamientos de objetos, hasta una hipotética invasión de campo, supuesto en el que la sanción dependería de varios factores, como cuántas personas, la gravedad de los hechos… si hubiese finalización del partido hasta podría darse por perdido.

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De acuerdo con el artículo 79 de la Ley del Deporte, podría haber una clausura del Camp Nou de hasta dos años, multas de hasta 650.000 euros y responsabilidad personal de los dirigentes siempre y cuando hayan efectuado una gestión negligente del caso.

Eso sí, fuera del campo en principio el Barça no tendría, en principio, responsabilidad, pero desde algunos medios de comunicación ya se está creando el caldo de cultivo para lograr una imagen de conflicto que apunta, indefectiblemente, al club barcelonista.