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Fuente: MARCA

Roberto Tobar será el encargado de impartir justicia en la primera final de la Copa Libertadores entre River y Boca. El chileno es uno de los mejores árbitros de su país, aunque tiene en su historial un importante conflicto que lo llevó a estar suspendido durante ocho meses.

Transcurría noviembre de 2012 cuando la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) en Chile confirmó la existencia del “Club del Póker”. Mario Sánchez, director del área de desarrollo de los árbitros, organizaba partidas en un departamento en Santiago, en el cual participaban otros jueces. El que se quedaba sin dinero terminaba dirigiendo un partido poco importante en el interior del país.

El “Club” funcionó durante dos años, los que perdían su dinero e iban al interior recuperaban el dinero perdido con los viáticos. En 2012 ANFP declaró culpables a los jueces implicados y entre ellos estaba Roberto Tobar, quien era el de mayor proyección en tierras chilenas.

Mario Sánchez fue suspendido de por vida mientras que Tobar, ingeniero en gestión informática, estuvo suspendido ocho meses por participar de este club junto a tres árbitros más (Cristián Basso, Marcelo Barraza y Carlos Rumiano) que fueron apuntados por otros jueces de la liga chilena. Tras la sanción, el chileno volvió a mostrar que era uno de los mejores de su país y comenzó a dirigir de forma internacional en 2014.

El árbitro de 40 años estuvo presente en la Recopa Sudamericana 2017 entre Atlético Nacional y Chapecoense, dos Sudamericanos Sub 17 (2015 y 2017), Mundial Sub 17 en 2015 y tres partidos de Eliminatorias Sudamericanas(estuvo en Argentina 1-1 Venezuela, previo a Rusia 2018).