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Fuente: MD

El Paris Saint-Germain – Estrella Roja del pasado 3 de octubre acabó con una goleada por 6-1. Sin embargo, el partido, correspondiente a la segunda jornada de la fase de grupos de la Champions League, podría haber sido amañado. Esto es lo que sospecha la UEFA que, según informaL’Equipe, antes del partido habría alertado a las autoridades francesas sobre un posible ‘arreglo’ del mismo. El motivo de la sospecha del máximo organismo europeo del fútbol: una apuesta de un dirigente del equipo serbio de 5 millones de euros a que su equipo perdía por cinco goles de diferencia.

Tras la denuncia al ‘parquet national financier’ (PNF), varios policías se infiltraron entre el público del Parc des Princes para presenciar lo que ocurría en el terreno de juego. Sólo el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, y sus más cercanos sabían lo que estaba aconteciendo. “Un informante cuya identidad obviamente no se ha revelado, pero cuyo “pedigrí” fue considerado tan interesante como creíble, ha entregado a la UEFA un “conducto” que podría conducir a uno de los mayores escándalos de partidos amañados que haya pasado nunca”, explica L’Equipe.Fue después de la denuncia cuando se comprobó que un alto dirigente del Estrella Roja invirtió, con varios cómplices, los cinco millones de euros.

El informante informó también que debía celebrarse una reunión muy discreta entre el dirigente ‘corrupto’ y el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaïfi, el día antes del partido en un palacio parisino. Pero ni el qatarí ni el serbio se presentan en el hotel 5 estrellas en el que ambos tenían que encontrarse y donde estaba todo preparado para ser grabada su conversación.

La policía encargó también un informe del partido a un especialista, que destacó la pasividad de varios jugadores del equipo serbio. Tras el pitido final, el dirigente serbio quiso recuperar inmediatamente lo apostado y sus ganancias antes de volver a su país, para lo que hubo una cita en París de la que avisó el informante pero para la que no dio tiempo a investigar, extremo por el que L’Equipe asegura que no se puede comprobar.

Sin apuestas atípicas en el GLMS

Antes del partido, la Autoridad reguladora de juegos en línea (Arjel) supervisó de cerca las apuestas realizadas en PSG-Estrella Roja de Belgrado. Tenía la opción de suspender las apuestas en el partido, según lo permitido por la ley en caso de “evidencia seria y concordante”. Pero “ni Francia ni los países socios del grupo de Copenhague ni el Sistema de Monitoreo de la Lotería Global (GLMS, una red global de loterías) han registrado apuestas atípicas en este partido”, dijo Arjel. Si se han colocado sumas anormalmente altas, se han colocado entre operadores que escapan del radar de los reguladores globales. Contactada por el diario francés, la UEFA dijo que “nunca comentó sobre la posibilidad o incluso la existencia de investigaciones relacionadas con la manipulación de los partidos”. Tanto desde el Estrella Roja como del PSG se niega tener conocimiento de nada relativo a un amaño. “Todas las hipótesis siguen abiertas”, indica L’Equipe que reconoce que, sin embargo, sólo se puede tratar de sospecha y no de prueba material.