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Fuente: MARCA

Bélgica se dio un festín en Hampden Park (0-4) a costa de una Escocia que aguantó bien hasta el primer gol, pero que después se deshizo como un azucarillo en manos de Hazard y compañíaLukaku hizo el primero, Eden el segundo y Batshuayi cerró con un doblete la enésima goleada de la Bélgica de Roberto Martínez.

El partido arrancó mucho más igualado de lo que terminaría siendo. Los diablos rojos se hicieron desde el comienzo con la posesión ante un rival replegado que esperaba su momento para hacer daño. No parecía un mal plan, más aún teniendo en cuenta lo arriba que se plantaban los centrales belgas, prácticamente en la línea divisoria.

No era fácil progresar para una Bélgica que se encomendó desde muy pronto a la magia de Hazard. El 10, con el brazalete de capitán, fue el hombre por el que pasaron todos los balones en los ataques belgas. De sus combinaciones con Mertens y Tielemans, muy activos, nacían las jugadas con más intención de los diablos rojos, pero Escocia se defendía bien.

Fue, de hecho, un error escocés lo que propició el tanto que rompió el partido. Se complicó en la salida de balón desde abajo, robó Dembelé y Hazard (esta vez el hermano, Thorgan) se la puso en bandeja a Lukaku. Era el minuto 28, y fue el anticipo de lo que vendría en una segunda parte en la que Bélgica se desmelenó.

Lo hizo de la mano del de siempre. Eden Hazard tardó sólo un minuto en dejar la jugada de la noche para hacer el 0-2. Se deshizo de dos rivales con una pisada de lujo en el área, se la acomodó a la zurda y fusiló a un Gordon que nada pudo hacer. Un golazo que desataría la tromba de los de Roberto Martínez.

Porque apenas cinco minutos después, en un nuevo error escocés en salida de balón, Hazard cedió a Batshuayi para que hiciese el 0-3 en el mano a mano. Al delantero valencianista le supo a poco, por lo que no tardó en culminar su doblete en el 60′. Recibió en tres cuartos en una nueva transición belga, llegó hasta el borde del área y la puso con clase a la cepa del poste, inalcanzable para Gordon.

En apenas 15 minutos Bélgica había dejado el partido visto para sentenciaNo le faltó orgullo a Escocia, que se rehizo y apretó hasta el final en busca del gol de la honra delante de su afición. Pudo hacerlo Naismith, pero se encontró a Courtois, que resolvió bien la única vez que tuvo que hacerlo.

Fue, en fin, una nueva goleada de los de Roberto Martínez en un campo complicado, un Hampden Park en el que Inglaterra, por ejemplo, no pudo ganar en la fase de clasificación para el Mundial. Pero la Bélgica de Bob va como un tiro, y suma ya 21 victorias y 84 goles en los 28 partidos que ha dirigido el español.