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Foto de diario EXTRA

Fuente: StudioFútbol

El ex futbolista ecuatoriano, goleador mundial en su momento y quien con su gol de cabeza ante Uruuguay en 2001 llevó a Ecuador a disputar su primer mundial de fútbol, Jaime Iván Kaviedes, conversó en una entrevista con Carlos Víctor Morales para el programa TARJETA DORADA que se emite semanalmente en redes sociales, sobre su carrera futbolística y anécdotas importantes vividas dentro y fuera de la cancha.

“Mi tío Julio me llevó a Emelec. Estaba Carlos Torrés Garcés de técnico de las categorías menores. Estaban todos probándose y al primer partido metí 4 goles con la sub 16 y allí fui subiendo. Castelnoble me hizo entrenar con la primera y alternaba allí. No era hincha, llegué a Emelec y me hice hincha. Se me pegó la camiseta de Emelec cuando empecé a jugar por lealtad, por lo que viví en camerino y ver a la barra Boca del Pozo que era (una hinchada) de otro nivel”, dijo Kaviedes, quien fue goleador del mundo con el bombillo en 1998 marcando más goles que nadie en esa temporada: 43.

Después conforme iba trascurriendo la nota y las preguntas surgían en relación a su accionar en equipos de fútbol, también hubo cuestionamientos de su vida personal pues fueron hechos de esta última que no le permitieron al “Nine” tener regularidad en clubes. “Hay dos o tres cosas específicas de las que siempre me arrepiento. Siempre tuve inestabilidad emocional, nunca tomé el fútbol como carrera, solo quería jugar. No jugué nunca por dinero, en el Porto ganaba 200.000 dólares al mes y me retiré por la muerte de mi abuelo. En una etapa de mi vida me dediqué a temas fuertes que la juventud ahora está viviendo como alcohol y drogas y voy a ser al abanderado en hacer un llamado para erradicar eso. Solo me faltó estar preso”, habló Kaviedes.

Kaviedes comentó como fue su primer partido en Serie A con Emelec y lo especial que fue para él. “Debuté en primera con Juan Ramón Silva como técnico. Jugué con el número 5, el profe me dijo al tercer gol entras y al meter el tercer gol me puse a calentar solito. Terminó el partido y jugué con el equipo de mi categoría. Debuté con Candelario, Hidalgo, Giancarlos Ramos y luego fui a camerinos, me saqué mi uniforme y vino el Ingeniero Jorge Guzmán, el gerente, a decirme que le devuelva la camiseta porque si no lo hacía, no volvía a jugar en primera”, agregó.