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Fuente: StudioFútbol

Mucho se ha hablado acerca de que Ecuador le toca organizar la Copa América 2023 (o 2024 si se llega a dar la determinación de hacerlo en años pares) debido a la famosa rotación de las sedes para cada uno de los países de CONMEBOL. Para hacer este tipo de eventos es obvio que la inversión debe ir de acuerdo a los pergaminos del acontecimiento.

La Copa América es el torneo de selecciones más antiguo del mundo y regresaría al país luego de 30 años tras la edición de 1993 pero para sorpresa de muchos ya apareció un contendiente… se trata de Bolivia.

La Federación Boliviana ya se ha puesto las pilas y dio a conocer su postura de organizar el torneo en 2023 lo que significa que Ecuador a cinco años del evento debe empezar a moverse rápido.

Pese a que la Federación Ecuatoriana tenga varios frentes abiertos actualmente y desafíos como el reconstruir una Selección Mayor, armar una estructura infanto juvenil mucho más fuerte, si es que se desea tomar el reto definitivo de ir por la organización de una Copa América en 2023 deberá contar con el apoyo del Estado y empresas privadas para uno de los aspectos que más se debe tomar en cuenta: La infraestructura de los estadios del país. Para tener una referencia más realista vamos a hacer la comparación con la Copa América de Chile en 2015.

Chile invirtió en el tema de la reconstrucción de los estadios la cifra aproximada a los  $166’000.000 además de otros asuntos como logística y cuestiones de organización. Llevando estos números a nuestra realidad por lo menos deberá ser una cifra base para este evento, más aún si es en 2023 donde quizá indicadores como la inflación o el siempre lamentable sobreprecio puedan influir a un alza y principalmente es primordial el saber si la sociedad aguantará el peso económico de organizarla.

Sin dudas es un reto el modernizar un estadio acá en el Ecuador ya que todos los escenarios tienen unas estructuras de por lo menos ya más de 20 años (salvo parte del Estadio Capwell y el escenario Christian Benítez).

Para muestra un botón, en 2014 se anunció el proyecto de la reconstrucción del Estadio Olímpico Atahualpa. El entonces Ministro del Deporte, José Francisco Cevallos, indicó en su momento que la obra costaba 55 millones pero luego se terminó descartando aquello porque no era “prioritario”.

En el país hay un total de 12 estadios que podrían ser sedes eventuales de dicha Copa y de los cuales siete ya lo fueron en 1993 (están  marcadas con asteriscos), estos escenarios ” a ojo de buen cubero” no han cambiado mucho desde entonces. La lista podría ser la siguiente:

  1. *Estadio Monumental (Guayaquil).
  2. *Estadio Capwell (Guayaquil).
  3. Estadio Christian Benítez (Guayaquil).
  4. Estadio Casa Blanca (Quito).
  5. *Estadio Olímpico Atahualpa (Quito).
  6. Estadio Gonzalo Pozo (Quito).
  7. *Estadio Alejandro Serrano Aguilar (Cuenca).
  8. *Estadio Reales Tamarindos (Portoviejo).
  9. Estadio Jocay (Manta).
  10. *Estadio 9 de Mayo (Machala).
  11. Estadio Olímpico (Riobamba).
  12. *Estadio Bellavista (Ambato).

Ahora con este aviso de competencia por parte de Bolivia veremos como reacciona la FEF y el fútbol nacional en general, para ver si la tan promocionada – desde hace muchísimo tiempo – como Copa América Ecuador 2023 se hace realidad.

El reloj ya empezó a correr y se necesitan como mínimo 160 millones de dólares… cinco años pasan muy rápido.