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Fuente: Mundo Deportivo

El Borussia Dortmund derrotó al Liverpool por 1-3 y se destaca como líder de la International Champions Cup al sumar dos victorias tras dos partidos disputados. Van Dijk adelantó a los ‘reds’ con un gol de cabeza en el primer tiempo, mientras que Pulisic marcó los dos goles que dieron la vuelta al marcador. Ya en el tiempo de añadido, Bruun Larsen anotó el tercer gol alemán tras otro jugadón de su compañero estadounidense.

El partido empezó con un grave error de Loris Karius que, para fortuna de los ‘reds’, solo quedó en un susto. El portero alemán salió del área para cortar un contragolpe de Sancho, pero regaló el balón a un Phillip que desde lejos no acertó a mandar el balón entre los tres palos. Minutos después, Joel Matip se retiraba lesionado.

No fue hasta el minuto 24 cuando llegó el primer gol. Saque de esquina en corto del Liverpool para que Robertson lanzara un centro medido a la cabeza de un Van Dijk que, ante la completa pasividad defensiva rival, remató a placer al fondo de las mallas. Fue lo más destacado de una primera mitad insulsa, sin ocasiones y prácticamente sin ritmo.

Exhibición sin premio de Keita

Tras el descanso, ambos equipos aprovecharon para realizar un carrusel de cambios, para que Jürgen Klopp y Lucien Favre prosiguieran con sus probaturas de pretemporada. El más destacado fue sin duda Naby Keita que animó la segunda mitad con sus jugadas por la banda. Increíblemente, el Liverpool no se puso por delante en el marcador pese a las múltiples ocasiones que tuvo. La más clara, un remate de Ojo que entre Hitz y el larguero evitaron que el balón entrara.

Decide Pulisic

Pero en el 64’ se produjo la jugada clave. Pulisic le quita el balón a su compañero Sergio Gómez y entra al área rival chocando contra Milner y Klavan cuando ya no llegaba a rematar. El colegiado no lo dudó y señaló la pena máxima, que el propio estadounidense convirtió en el 1-1.

El partido parecía que iba a finalizar con las tablas en el marcador, pero nuevamente Pulisic se encargó de animar el final del choque. Primero al culminar, con un gran disparo ajustado, un contragolpe del Dortmund, y ya en el tiempo de añadido, tras inventarse una jugada dentro del área cuyo remate provocó el mal rechace de Karius para que Bruun Larsen anotara el 1-3 definitivo a placer.