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Fuente: StudioFútbol

El fútbol ecuatoriano ayer vivió otra jornada muy convulsa en donde se dieron muestras de que ya califica como una especie de “House of Cards” criollo con respecto al tema de la cesión de los derechos de transmisión del Campeonato Nacional 2018-2028.

Ahora parece que el poder lo ejercerán otros, de manera sorpresiva reflotó el tema de la Liga Profesional como el ave Fénix cuando hace un par de años los mismos dirigentes se sacaban los trapos sucios al sol con varios cruces de declaraciones y sin ningún acuerdo enterraron esa idea.

Luego de que se descartó la única oferta presentada (DIRECTV) por “falta de documentos” según la FEF, existe el pedido para un Congreso Extraordinario donde cambiarán las reglas del juego y se dará el cisma en el fútbol nacional, los clubes tendrán la sartén por el mango y ellos mismos velarán por sus destinos por el tema de los derechos de TV con el aditamento polémico de una posible suspensión de la fecha del campeonato este fin de semana que ya iba a disputar su quinta fecha.

El manejo del tema por parte de la Federación Ecuatoriana de Fútbol es algo aparte, es muy evidente que esta situación la ha sobrepasado y lamentablemente su imagen ha quedado afectada debido a que la función judicial le ha negado varias veces la razón y su presidente está en la mira de la Fiscalía.

En otro caso la función judicial ha tomado un protagonismo tan grande que hasta genera críticas en su accionar desde que Dalo Bucaram presentó la medida cautelar y posteriormente la acción de protección.

Más que todo, es un tema que ya tiene cansados a todos los actores posibles pero principalmente al público –donde se incluye a Antonio Valencia quien ya manifestó su inconformidad– que desea de una buena vez por todas volver a tener fútbol por TV y no tener que obligadamente volver 40 años atrás en plena era de la información.

Esto es un relajo que esperemos se resuelva, en fines prácticos -y ya como se viene Semana Santa- se lo puede comparar como una fanesca donde existen miles de ingredientes totalmente diferentes en un solo caldo, en este caso está servido en un plato a punto de romperse llamado fútbol ecuatoriano.

Juan José Palacios

@jjpalaciosc