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Fuente: StudioFútbol

Nelson Soliz fue una de las figuras de Emelec en la cuarta jornada de la primera etapa del campeonato ecuatoriano 2018. Globoesporte de Brasil elaboró una noticia destacando al ‘Bombillo’.

La noticia de GLOBOESPORTE a su disposición:

¿Quién es el actual campeón ecuatoriano? ¿Qué esperar de Emelec, dentro de casa, en el George Capwell en la noche del miércoles? ¿Cuál es el tamaño de la amenaza al Flamengo de Carpegiani en la “Caldera” de los eléctricos – apodo del equipo que surgió a través del superintendente americano (Capwell) de la empresa de energía de Guayaquil en los años 1920?

Desde el sábado en Guayaquil, el GloboEsporte.com buscó respuestas, informaciones y asistió in loco a la goleada del Emelec sobre el Deportivo Cuenca. Con un 100% de aprovechamiento en cuatro partidos en la temporada -y un empate en la Libertadores contra el Santa Fe en Colombia-, los “azules” no pusieron miedo la última vez que se enfrentaron al Flamengo en el antiguo Capwell – 2 a 1, goles de Alecsandro y Paulinho. Pero llegan más fuertes este año, con refuerzos, revelaciones y jugadores experimentados.

En el caso de que no se conozca la situación,
Los motores del equipo

Ojo en la camisa 5 y el número 17 del Emelec. Contratados a finales del año pasado, los dos jóvenes son de Guayaquil. Dixon Arroyo y Nelson Soliz, un diestro y otro pasador, otro zurdo y conductor de balón. Son dos organizadores de equipo.

En el Deportivo Quito, Arroyo tiene 25 años y fue contratado al Independiente del Valle al término del contrato, firmó con los “azules” cuatro meses antes del final de la última temporada. Toda jugada del Emelec sale del pie de Arroyo, que tiene buen trabajo de cobertura y, a pesar de subir poco al ataque, es quien tiene el pase más vertical en el equipo.

Un poco más joven, Soliz, de 24 años, es fan de Pogba y Verrati y ya ha escuchado de la prensa local y de aficionados comparaciones – guardadas las debidas proporciones, evidentemente – con el centrocampista francés del Manchester United. De buen estatura, el zurdo fue comprado al Guayaquil City y se posiciona siempre al frente de Arroyo, buscando el espacio entre los volantes y los defensores adversarios – detrás de Preciado, Burbano, Matamoros y de Angulo.

A pesar de cubrir bien la defensa, a veces Arroyo se queda solo en la marca. Soliz sale mucho y un contraataque rápido fatalmente va a recoger la defensa en desventaja.

Un otro Silva

El brasileño Francisco Silva debutó con el gol de cabeza en la goleada sobre el Emelec (4 a 1 el último sábado) e impresionó por el poder en el juego aéreo ofensivo. Antes de hacer el gol, casi marcó en jugada bien parecida.

Otro jugador importante de la defensa no debe actuar. El veterano Guagua, titular de la selección. Silva juega al lado de Marlon Mejía, un joven ecuatoriano de 23 años.

El liderazgo de Dreer

El jugador más joven del grupo “eléctrico”-al lado de Guagua-, el guardameta de 36 años llega en la séptima temporada seguida con la camiseta del “bombillo” – apodo del equipo ecuatoriano. En el campo, es el capitán y líder, con voz activa durante el partido y en los momentos de paralización de juego, siempre orientando y llamando la atención de los compañeros. También no es raro verlo iniciando las jugadas con la pelota en los pies, colocándose como opción para los defensas y Arroyo.

“La Caldera”

Con capacidad para 40 mil aficionados, el estadio George Capwell fue reformado, ampliado (antes, cabían 20 mil) y reinaugurado en septiembre de 2016 – sólo el Barcelona, ​​River Plate-ARG y San Lorenzo-ARG (los argentinos por la Libertadores 2017) vencieron equipo de la casa en el “nuevo Capwell”, en octubre de ese año.

La arquitectura es similar al estadio Independencia, pero con cada edificio de grada rodeando las líneas del campo -la casa de América-MG no tiene grada detrás de uno de los goles.

En el caso del Deportivo Cuenca, tras el cuarto gol, en una hermosa jugada del argentino Luna, un pequeño “hincha” abrazó a uno de los jugadores eléctricos, los aficionados se quedan a pocos metros del campo de juego. La mayor presión de las gradas viene de detrás de los goles, donde quedan las “barras”. Las canciones son conocidas y los ritmos son comunes en otros estadios sudamericanos. “Y ya lo ve, y ya lo ve, es el equipo de Emelec” es entonado a cada gol del equipo de la casa.

En la actualidad,

“Vamos, azules, esta noche hay que ganar”

“Cuando Emelec anda mal, su hinchada lo hace ganar, hay que cantar con más fuerza si estamos perdiendo, esto se llama,” cabrones “, hay que tener sentimiento”

“¿Qué hubo, toro meco (insultado)? Todavía estoy esperando, para que venga al Capwell, para pelear mano a mano”.

Los medallones y las apuestas

Si aparece con buenas revelaciones, como el doble del ataque Preciado – el mejor del equipo en jugadas individuales (ver el GIF abajo) y Angulo, que si no tiene tanta técnica hace bien el pivote y se aprovecha del buen porte físico -, el equipo de Arias está en medio de proceso de renovación del equipo campeón ecuatoriano y que viene para octava participación consecutiva en la Libertadores de América. La base de la defensa titular el año pasado es casi todo por encima de los 30 años. Paredes, lateral derecho de la selección ecuatoriana, es el más joven, con 30. Baguin, que es duda para el juego de cuarta, tiene 35 y Guagua, zaguero, 36.

En medio de campo, el volante Pedro Quiñonez, de 33 años, era titular hasta la llegada de Soliz. La camiseta 10 Matamoros, 33, tiene buen movimiento, pero la técnica no es tan refinada. Contra el Deportivo Cuenca, desperdició faltas y posibilidades – echa un vistazo a los GIF abajo. Burbano, que actúa por la derecha en el medio, tampoco impresiona.

El equipo azul ataca más por el centro del campo, con tablas y pocas jugadas por las puntas, principalmente con Preciado, lo que puede facilitar la marcación del Flamengo – que necesita cerrar bien el espacio y los avances de Arroyo y Soliz. La falta de variación en las jugadas ofensivas y, con la excepción de Silva, no es tan peligroso en el juego aéreo. El ataque del Flamengo tiene que estar atento al número 26, el defensor Mejía. Él suele salir más al juego y se arriesga con el balón.

Totalmente fuera de ritmo, la nueva atracción del Emelec, Jefferson Montero vuelve al equipo eléctrico después de 11 años. Se estrenó en la goleada sobre el Cuenca, pero no consiguió dar secuencia a ni siquiera una jugada. El argentino Fernando Luna es una pieza importante en el equipo de Arias. Es más hábil y veloz que el experimentado Matamoros.

Nota de: Víctor Loor Bonilla