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Fuente: AS

Lionel Messi afronta los que pueden ser los meses más importantes de su carrera deportiva. El final de temporada se antoja muy emocionante para el diez, que se juega de aquí a julio cuatro competiciones. Con la liga en el bolsillo, en la final de Copa, y con paso firme en Champions League, en su cabeza, por encima de todo, está el Mundial de Rusia, ya que podría ser la última gran opción de conquistar el torneo más importante por paises.

A diferencia de la última temporada de Mundial, la 2013/2014, Messi llega a este tramo final en plena forma. Aquel año solo pudo jugar 46 partidos con el Barcelona, mientras que en esta ya lleva 38. Si contamos las 13 jornadas que quedan de liga, la final de Copa del Rey y la vuelta ante el Chelsea, a ‘Lio’ le quedan como mínimo 15 partidos oficiales.

En lo que a goles se refiere, la diferencia también es notable. En la jornada 24 de esa temporada Messi solo había marcado 13 goles en Liga. Un gran final de temporada le permitió acabar con la notable cifra de 28 tantos. Este año, en la misma fecha, lleva 20.

El principal motivo de estos datos fue la lesión en el bíceps femoral que sufrió en aquella campaña. Esto le mantuvo dos meses de baja y descentraron al argentino, que jugaba con el miedo de recaer y perderse el Mundial de Brasil. Fue su última lesión en ese músculo, su punto débil en el aspecto físico.

También las sensaciones son mejores. Aquel año se vio posiblemente al peor Messi de su carrera. Aunque los datos no fueron malos, no se mostró tan eléctrico y decisivo como es habitual en él. Todo lo contrario a lo que estamos viendo esta temporada: no solo está siendo clave con sus goles, también es el jugador principal en la creación de fútbol de los blaugranas. Ha retrasado su posición con el objetivo de ayudar más al equipo en ese aspecto, y está mostrando características en su fútbol que demuestran un punto de madurez que puede ser importante también en la selección.