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Fuente: EFE

Cinco de los 44 tripulantes del submarino argentino perdido en el océano Atlántico desde hace 12 días son árbitros de fútbol en la ciudad bonaerense de Mar del Plata, según afirmó hoy Hugo Rojas, quien también fue submarinista y actualmente es representante del sindicato local de árbitros.

Roberto Medina, Jorge Ortiz, Sergio Cuéllar, Celso Vallejos y Víctor Coronel son los cinco que practican el arbitraje de fútbol en diferentes categorías de la ciudad, además de estar en funciones dentro la Armada argentina.

El representante del sindicato de árbitros de Mar del Plata, donde tiene su base el submarino, dialogó con el canal de televisión TN y sostuvo la esperanza de que se encuentre el sumergible y a sus tripulantes con vida, razón por la que “no se piensa en suspender ninguna actividad deportiva”.

Rojas, quien fue submarinista entre 1986 y 2016, señaló que compartía dos pasiones con los cinco tripulantes: el arbitraje y la vocación por la Armada. “Son gente muy joven y querida” que durante el tiempo en el que no se dedicaban a la Armada “aprovechaban y encontraban un escape en el arbitraje”, según Rojas.

El representante del sindicato recordó que “cada vez que había una reunión de arbitraje” se quedaban más tiempo para hablar de la Armada. Rojas detalló que Medina es uno de los árbitros asistentes en la primera división de la liga local Marplatense, mientras que Ortiz había pedido este año abandonar esa liga oficial para pasar a las de aficionados debido a su trabajo en la Marina.

Los otros tres, Vallejos, Coronel y Cuéllar, arbitraban en otras ligas de aficionados en Mar del Plata, ciudad donde hace más de una semana debió haber llegado el submarino perdido tras un viaje desde el puerto austral de Ushuaia.

Otros tripulantes están relacionados estrechamente con el deporte, como Renzo David Martín Silva, quien jugó en el Club Rugby Tartessos de Huelva (España). Martín Silva es un joven militar que estuvo a las órdenes de su padre, Patricio ‘Pato’ Martín, que fue técnico del Tartessos varios años; y debido a su trabajo, jugaba sólo parcialmente al rugby y acudía a Huelva cada vez tenía permiso o vacaciones para vestir la camiseta del Tartessos.