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Fuente: As

En agosto de 2016 los seguidores del Milán asistieron con asombro al cambio de propietario en su equipo. Las riendas del club quedaban en manos de un empresario chino que ni siquiera era conocido en su país: Li Yonghong.

Aterrizó en Milán después de pagar 740 millones de euros y con promesas para hacer de nuevo grande al equipo rossoneri, pero lo cierto es que no termina de despegar y este año marcha séptimo en la tabla a trece puntos del Nápoles, líder de la Serie A.

Y para colmo, el New York Times ha publicado esta semana un reportaje sobre este empresario chino que presumía de millones gracias a un imperio minero. Al parecer, según este medio norteamericano, Li Yonghong no tiene a su nombre dichas minas en la ciudad de Fuquan. Estas minas de la provincia de Guizhou son propiedad de la empresa Guangdong Lion Asset Management y tuvo cuatro dueños en los últimos dos años, todos ellos con apellidos similares, pero Li Yonghong jamás fue uno de ellos. Lo que parece claro es que Li Yonghong tiene vínculos con Guangdong Lion Asset Management, aunque la justicia china aún no lo ha podido confirmar.

Un equipo de investigación del NYT viajó hasta China para demostrar que Li Yonghong y la empresa Guangdong Lion tuvieron un litigio en 2015 por culpa de un préstamo no resuelto con otra compañía china. El actual presidente del Milán aseguró ser una víctima del caso.

Guangdong Lion era propiedad de dos inversores (Li Shangbing y Li Shangsong) que provenían de la misma zona costera que Li Yonghong, pero Li Shangbing negó conocer al dueño del Milán cuando el medio se puso en contacto.

En 2016, estos dos empresarios vendieron la empresa a Li Yalu a coste cero y meses después Li Yalu vendió la mitad de Guangdong Lion por el mismo precio a Zhang Zhiling.

Aunque no se ha podido probar los vínvulos entre Li Yonghong y Li Shangbing, sí hay indicios además del mencionado litigio. Como la creación de dos empresas con nombre similar en días cercanos (Sino-Europe Sports Asset Management y Sino-Europe Sports Investment Management Changxing Company) con sede en el mismo edificio en la ciudad de Huzhou. Y Sino-Europe Sports Investment tiene participación en el Milán.

Además, los periodistas fueron hasta la sede de Guangdong Lion y se la encontraron cerrada, con un cartel de “se alquila”, el mobiliario desordenado y gusanos en las papeleras, tal y como se desprende del reportaje.

Pero la vida de Li Yonghong no sólo está llena de sombras sobre su verdadero patrimonio. También ha vivido problemas judiciales serios. En 2013 fue multado con cerca de 76.000 euros por no declarar un negocio inmobiliario de 43 millones de euros. Nueve años antes, la empresa familiar de Li (Guangdong Green River) se asoció con otras dos empresas para estafar 57 millones de euros a más de 5.000 inversores, tal y como informa The Shanghai Securities News. Por este fraude, el padre y el hermano del presidente del Milán fueron encarcelados. Li consiguió salir indemne de aquella operación.

New York Times intentó ponerse en contacto con Li Yonghong, pero sólo obtuvo respuesta de un portavoz del club, que afirmó que el empresario chino fue una víctima porque no conocía bien las reglas.