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Fuente: As

“Bale no tiene nada grave. Simplemente se le ha subido el gemelo del esfuerzo”, declaró Zidane en Dortmund, el pasado 26 de septiembre. Minutos después, se habló de “calambres”. Pero esos “calambres” resultaron ser “un edema sin rotura fibrilar en el sóleo de la pierna izquierda”, según confirmó el Real Madrid en un comunicado después de disimular la lesión del jugador y entrar en conflicto verbal con la selección de Gales, en cuya concentración sostenía el club blanco que se había lesionado Bale (aunque luego Zidane intentó aclarar el lío sin contradecir la versión oficial). Ese edema le ha tenido de baja 45 días y cuando parecía que Bale recuperaba tono (ya se entrenaba con el grupo) y moral, se ha vuelto a romper: ya son 19 las lesiones que ha sufrido en sus cinco temporadas en el Madrid (casi cuatro por año).

Todo un calvario y que pone en entredicho su rentabilidad. El Real Madrid le fichó el 1 de septiembre de 2013, por 100,7 millones de euros, convirtiéndole en el jugador más caro de la historia del club. Fue una apuesta de Florentino, que veía en él al sucesor natural de Cristiano, en el campo y en el márketing. Pero Bale, entre lesiones (19, que sólo le han permitido jugar el 55% de los minutos totales) y un irregular rendimiento, no la ha justificado. Incluso podría decirse que el negocio le está saliendo muy caro al Real Madrid. El estudio de lo que paga el Madrid por tenerle y lo que el galés juega demuestra que al club blanco le cuesta ¡1.060.377 euros! cada partido suyo.

Bale le costó al Madrid 100,7 millones de euros y firmó por seis temporadas, luego el club de Concha Espina hace una inversión por él de 16,7 millones por campaña (la presente es su quinta como madridista). A eso hay que unir los 18 millones brutos que cobró en sus tres primeras temporadas firmadas y los 22 brutos que cobra desde el año pasado, cuando renovó hasta 2022 (el galés se embolsa 12 netos). Así pues, de la 2013-14 a la 2015-16, el club tuvo un gasto para tener a Bale de 34,7 millones por temporada y desde la 2016-17, de 38,7 por temporada. Teniendo en cuenta que este año sólo ha cobrado cinco meses, el gasto a estas alturas de la 2017-18 es de 25,86 millones (16,7 de la amortización y 9,16 de salario). Si sumamos estas cantidades, podemos observar que el total que lleva el Madrid desembolsado en el galés es de 168,6 millones. Como Bale ha jugado 159 partidos, cada uno sale a 1.060.377 euros (el minuto le cuesta al club 13.593 euros).

En los 1.531 días que Bale lleva en el Madrid, ha ganado tres Champions, una Liga, una Copa, dos Mundiales de Clubes, dos Supercopas de Europa y una de España pero su rendimiento está a años luz de las expectativas que levantó su fichaje. Cierto es que ha dejado algunas imágenes para el recuerdo, como aquella carrera de purasangre en la que se fue de Bartra para marcar el gol que le dio al Madrid la Copa del Rey de 2014 o su 2-1 de cabeza en la final de la Décima. Que ha lucido su velocidad, zancada y potencia (cuando su físico se lo ha permitido), pero ha puesto a prueba en más de una ocasión la paciencia del madridismo. Protegido desde el palco desde que llegó, como parte innegociable de la bbC, no ha terminado de hacerse importante. De hecho, jugadores como Isco o Asensio ponen, con su juego, continuamente en cuestión su titularidad. Este verano tuvo la posibilidad de marcharse al Manchester United. Mourinho suspiraba por él, pero el galés optó por rechazar un regreso a la Premier y quedarse en el Madrid para intentar triunfar. Una decisión que al Madrid, entre salario y amortización de fichaje, le cuesta 38,7 millones…