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Fuente: StudioFútbol

Reinaldo Rueda es palabra autorizada para hablar del ahora triste presente en el que está sumergida la Selección Ecuatoriana tras quedar fuera de la Copa del Mundo de Rusia 2018. En una entrevista con Medios Públicos y publicada en Diario El Telégrafo dio su opinión sobre lo que sucede en el país.

La eliminación de Ecuador del Mundial pese a haber tenido un inicio espectacular genera mucho pesar en el ex DT de la Tri en Brasil 2014: “Más que sorpresa me genera mucha pena y tristeza. Había una gran expectativa por la estructura de la selección ecuatoriana y porque empezó la eliminatoria ganando cuatro partidos. Es un golpe fuerte, considerando el potencial que tiene el fútbol ecuatoriano”.

Una de las cosas que llamó la atención en esta eliminatoria es la baja productividad como local a comparación del ciclo donde él estuvo a cargo, época donde los números en el Atahualpa rozaron la perfección. Rueda indicó cuál era su ‘receta’: “Nuestro trabajo fue integrarnos conjuntamente con los médicos de la selección. En esa eliminatoria nuestro desempeño en casa fue excelente, el único traspié fue el empate ante Argentina. De allí, el resto de partidos lo resolvimos a nuestro favor. Pero todo eso fue el fruto de un trabajo armónico, planificado, estudiado para sacarle provecho a la altitud y a la cancha, porque, en su mayoría, nuestros seleccionados no estaban habituados a estas condiciones climáticas”, dijo.

“Los que llegaban de Europa sufrían mucho en Quito, algunos de México también. Pero con la altitud no se clasifica a los mundiales, sino con una buena preparación física, táctica y técnica”, agregó el ahora DT del Flamengo de Brasil asegurando que el tema de la altura hay que saber usarlo.

Rueda considera que es cuestión de organización y de labrar un nuevo camino, y en eso tocó el tema dirigencial: “Hubo un trauma grande tras la salida de un hombre con mucho liderazgo como el ingeniero Chiriboga. La FEF necesita ahora un líder que haga una buena administración. Es vital que haya armonía, credibilidad y convicción, tanto en la dirigencia como en el cuerpo técnico. Ecuador tiene dirigentes con gran trayectoria, de carrera, con vocación y gran sentido de pertenencia. Es cuestión de organizarse y retomar el camino”, finalizó.