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Fuente: MD

El Paris Saint-Germain (PSG) está protagonizando un inicio de temporada de ensueño, pero, como indica el diario La Gazzetta dello Sport, no todo son sonrisas en su vestuario. El PSG ha logrado 12 victorias y un empate en los 13 partidos oficiales que ha disputado y Unai Emery, su técnico, sólo ha utilizado a 16 de sus jugadores. Algunos de los suplentes no se resignan a su situación. El sector de los descontentos lo encabeza Ángel di María, que ni siquiera celebró el gol que marcó contra el Anderlecht el martes. El argentino es uno de los objetivos del Barcelona.

Sus compañeros abrazaron a Di María, quien sin embargo prefirió bajar la cabeza. Según informa el diario L’Equipe citando una fuente del entorno del internacional argentino, el extremo está nervioso y preocupado porque no juega lo que desearía. Además en el mercado de verano Di María hubiera querido cambiar de equipo para huir de la suplencia ante la llegada de Neymar y Kylian Mbappé. El PSG rechazó la oferta del Barcelona por el argentino tachando de insuficientes los 40 millones de euros ofrecidos. Unai Emery no quería que se marchara por considerarle fundamental, pero como primer cambio.

Unai Emery frustró las esperanzas de Di María de irse en enero a un grande europeo al alinearle en Champions. Todo apunta a que el extremo, que no quiere arriesgar su puesto en la selección argentina en el Mundial de Rusia-2018, deberá esperar a final de temporada para dejar el PSG.

 Draxler, otro preocupado ¿objetivo del Bayern?

Pero Di María no es el único descontento en el vestuario del PSG. Julian Draxler no se siente precisamente satisfecho con sus numerosas suplencias ni su nuevo puesto de medio, donde sus resultados son irregulares. Se especula con un interés del Bayern. El talentoso medio argentino Giovani Lo Celso, de 21 años, sólo ha jugado 88 minutos. Christopher Nkunku, también centrocampista y de 19 años, 17 minutos y Lucas Moura, 55.

Javier Pastore ha sido titular sólo dos veces, pero su caso es distinto por sus problemas de lesiones. Y el portero alemán Kevin Trapp, titular durante gran parte de la temporada pasada y ahora suplente de Alphonse Areola, corre peligro de perder el tren del Mundial. Pero peor que todos ellos está Hatem Ben Arfa, apartado del equipo y en conficto jurídico con el PSG. Los resultados del PSG son impecables, pero Emery (cuyo contrato acaba en junio de 2018) no anda falto de posibles conflictos en su vestuario.