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Fuente: StudioFútbol

Sin poder ayudar a los suyos, sufriendo en la grada. Así vivió los últimos minutos de Gales-Irlanda Gareth Bale. El jugador del Madrid y los ‘dragones’ no acudirán a la cita mundialista de Rusia 2018. Los de Coleman cayeron ante Irlanda, que se impuso por 0-1. Gales deberá renunciar así al sueño mundialista.

Los ‘dragones’ acogían a Irlanda en Cardiff sin su estrella Bale y conscientes de no haber ganado nunca ante el ‘ejército verde’. Gales sumaba nueve partidos sin conocer la derrota en esta fase de clasificación. Los de O’Neill, llegaban a la capital galesa sin haber perdido ni un partido fuera de casa en las clasificatorias.

Gales arrancó dominando, más enchufada y con el segundo Mundial de su historia en el punto de mira -sólo participaron a la Copa del Mundo de Suecia de 1958-. Irlanda esperaba, muy cómoda y ordenada atrás. Gales llegaba mejor sí, pero sin crear demasiado peligro. Con los de O’Neill embotellados en su área, sin correr riesgos, los ‘dragones’ no conseguían mover el marcador.

Se notaba que había mucho en juego. Los dos equipos estaban a la espera de un error rival y en este escenario saltó la primera alarma en casa galesa. Allen, uno de los mejores de Gales junto con Ramsey, se retiró a la media hora por un golpe a la cabeza.

Tras la reanudación, Gales dio el primer aviso claro. Robson-Kanu remató de cabeza un centro que iba directo a la escuadra, pero apareció el guante de Randolph que salvó los muebles con un paradón sensacional. La sorpresa, sin embargo, estaba a la vuelta de esquina. Una cadena de errores, obra de Davies y Williams, dejó un balón para Hendrick. El lateral irlandés rompió en el costado derecho y puso un centro al área para que McClean rematara a placer para poner el 0-1.

Gales se precipitó en busca del empate -que tampoco le valía, ‘culpa’ del triunfo croata en Kiev-. Irlanda creció tras el gol y supo controlar la ventaja hasta el pitido final. El ‘ejército verde’ sigue soñando: jugará la repesca que le podría valer el cuarto Mundial de su historia. ¿Y Bale? Gareth lo verá desde su casa.