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Fuente: Mundo Deportivo

Es extraño que el momento más feliz de los últimos seis años para uno de los clubes más ganadores de la historia del fútbol sea un julio de fichajes. Hasta tal punto ha llegado la difícil situación que ha atravesado en el último lustro el AC Milan. El club, desde que conquistó la Champions League en 2007 de la mano de Kaká, Pirlo y compañía, solamente levantó una liga en 2011. Ahora, con sus nuevos propietarios chinos, el Milan parece estar de vuelta.

Sin embargo, a pesar del gran entusiasmo de muchos aficionados y medios italianos, hay voces que llaman a la cordura porque estamos hablando de un club que ha sido un desfile de jugadores, técnicos y temporadas decepcionantes. Así es el fútbol de hoy en día: las aficiones y los medios pueden soñar con utopías sin que los equipos hayan jugado un solo partido. No sólo de fichajes viven los grandes.

Lo que muchos en Italia se están preguntando es si los jugadores de calidad que el Milan está fichando podrán tener la fortaleza mental de portar una de las camisetas que, cuando el club estaba en su apogeo, llegó a tener impreso en la elástica la frase “el club más titulado del mundo”. Lo cierto es que el dinero de Li Yonghong, y los coproprietarios chinos del club, es una bocanada de aire fresco para el gigante que ha pasado de la depresión al éxtasis en tan solo un mes.

Tras haber temido la partida de Donnarumma, el guardameta que supone la piedra angular para el nuevo proyecto chino, ahora el AC Milan cuenta con nueve nuevos jugadores (Biglia, Bonucci, Musacchio,Rodríguez, Conti, Borini, Çalhanoglu, Kessie y André Silva) que prometen un futuro más brillante al club. Fassone, director administrativo, y Mirabelli, director deportivo, están aportando la experiencia y el conocimiento del mercado del fútbol que quedó vacante con la salida de Galliani, gran símbolo del anterior Milan de Barlusconi. Saber moverse en las aguas del mercado de fichajes es cada día más importante pero, como se ha visto en innumerables ocasiones, es en la cancha donde se ganan los títulos.