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Fuente: StudioFútbol

Este fin de semana el fútbol volvió a verse manchado por un vergonzoso suceso. Se produjo en Mallorca en un partido entre el Alaró y el Collerense de categoría infantil, en la que toman parte niños de 12 y 13 años. El encuentro tuvo que ser suspendido cuando los padres de ambos equipos iniciaron una batalla campal, según relata el Diario de Mallorca.

La reacción de los padres vino motivada por la dura entrada de uno de los jugadores. La acción generó una tangana entre los futbolistas, a lo que sucedió que algunos padres saltaran al campo, algunos para separar a a los jugadores e imponer cordura, otros para recriminar la falta.

Con los ánimos encendidos empezaron los empujones entre los padres y familiares de los niños, testigos de la violencia física y verbal que se desencadenó. Un aficionado grabó la escena, vídeo que rápidamente se difundió a través de las redes sociales.

Tras varios minutos de miedo, desconcierto, carreras, agresiones, insultos y empujones se presentó la fuerza pública para poner orden. Los lamentables incidentes originaron varios heridos de consideración que fueron atendidos en centros médicos. Ayer por la noche muchos de los agredidos cursaron las correspondientes denuncias ante la Guardia Civil.

El vergonzoso suceso llega una semana después de que la violencia fuera noticia en las islas con dos agresiones a colegiados, una en Mallorca y otra en Ibiza.

El Comité de Competición de la Federació de Futbol de les Illes Balears se reunirá esta semana para tratar estos incidentes, que ya han sido condenados por todos los estamentos del fútbol balear. No obstante, este comité únicamente tiene competencia en temas deportivos por lo que será la justicia ordinaria la que depurará responsabilidades y la que investigará lo sucedido al haber varias agresiones y con menores implicados.

“Solo nos queda pedir perdón”

La junta de la Unió Esportiva Alaró quiso expresar su “desolación” por la batalla campal protagonizada por padres de su equipo infantil y del Collerense durante el encuentro entre los dos clubs.

El Alaró califica estos hechos como “extraordinariamente graves” y anuncia que el club “actuará en consecuencia, sin buscar buenos y malos entre unos y otros”.

“Aunque es cierto (y evidente en las imágenes grabadas) que los aficionados de ambos equipos actuaron de manera totalmente reprobable, queremos agradecer y destacar que personas de los dos equipos intentasen mediar para tranquilizar la situación”, afirma la UD Alaró en un comunicado publicado en su página de Facebook, en el que también destaca su “compromiso con la educación de nuestros niños y jóvenes del fútbol base”.