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Fuente: StudioFútbol

El 19 de junio del 2011 no es una fecha que precisamente signifique mucho para la historia del Club Sport Emelec. Ese día el equipo eléctrico venció 2-0 a Espoli por una fecha del campeonato ecuatoriano de fútbol. Sin embargo aquel día para Javier Klimowicz, iba a ser el de más ingrata recordación en toda su carrera.

Y es que tuvieron que pasar 773 días desde aquella fatídica fecha, para que el golero vuelva a la actividad. Curiosamente, la vuelta a las canchas de Klimo se da en un torneo internacional, cuando Emelec venció en Perú al Sport Huancayo por Copa Sudamericana. Después le vendría la verdadera prueba de fuego, cuando le tocó atajar en el Clasico del Astillero, de visita en en Monumental y con su equipo plagado de bajas importantes. El resultado mejor no pudo ser, pues Emelec logró ganar a su acérrimo rival después de 3 años y 5 meses de sequía y con Klimowicz erigiéndose como una de las figuras del encuentro.

Lo que vive actualmente Klimo es un verdadero cuanto de hadas, pues no olvidemos que desde su llegada al equipo millonario en el 2009, el buen guardameta tuvo que pasar 2 temporadas bajo la sombra de un ícono del arco azul, como Marcelo Elizaga. Tras la salida del polaco del Emelec, al final de aquella temporada, finalmente era el turno del Flaco de adueñarse del arco azul, sin embargo, no lo pudo hacer más de un semestre pues vendría la rebelde lesión.

Una lesión que aparentaba ser de rutina, terminó siendo una verdadera pesadilla para el buen guardameta. Pasaron las semanas, los meses, y no lograba recuperarse, inclusive tuvo que volver a ser intervenido quirúrgicamente y no obtuvo los resultados esperados. Lo intentó prácticamente todo, sin éxito, lo que le produjo entrar en una severa depresión, y pensó en más de una ocasión en dejar el fútbol.

Inclusive cuento una infidencia, que me pasó hace algo más de un año atrás. Cuando pregunté a un ex médico de Emelec, que cuando íbamos a poder ver de vuelta a las canchas a Klimo, el galeno me respondió enfáticamente: ” ¡Nunca!, el ya no podrá jugar más al fútbol profesionalmente”. Pero el destino le tenía preparado una revancha, y ahora ante todo pronóstico e inclusive ante todo diagnóstico médico, Klimowicz vuelve a defender el arco azul.

El aporte de Klimo es invalorable. En lo futbolístico, después de mucho tiempo, Emelec respira tranquilo sabiendo que tiene dos jugadores de jerarquía a quien les puede confiar el arco, cosa que no tuvo las dos ultimas temporadas. En el plano de la experiencia, un golero con una larga trayectoria que sabe lo que es ser campeón, como lo hizo con el D.Cuenca en el 2004. Finalmente como ser humano, un tipo excepcional. Klimo demuestra toda su calidad de persona y gratitud, al devolverle un año de contrato al club. Gestos como este, son muy difíciles de encontrar.

Javier Klimowicz a sus 36 años quizás no tenga nada que demostrar en su carrera, sin embargo su regreso al fútbol se debe a una sola asignatura pendiente. Dar la vuelta con el equipo que lo esperó 773 días, el Club Sport Emelec.